Por: Omar Cuéllar B.
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www.kueyar.net
Hace no muchos años, (todavía me acuerdo y no tengo tan buena memoria; de hecho utilizo mucho la de papel), diagnosticar y reparar un televisor era relativamente fácil, no necesitábamos herramientas sofisticadas, salvo un par de destornilladores, la pistola de soldar, unos cuantos “tubos” o “válvulas” y nuestro fiel compañero “Sakura”.
En muchos casos bastaba con “observar” que no hubiese una válvula estallada, o que al conectar el aparato encendieran todos los tubos. Si esto último sucedía, con el tester comprobábamos el estado del filamento de cada uno, para hallar el que estuviera abierto y proceder como en el primer caso a reemplazarlo.
Con el paso de los años, fue necesario probar el estado de los condensadores y filtros, caso en el cual el Sakura nos fue útil al observar el movimiento de la aguja para “calcular” la carga del capacitor.
Luego
vino la era del “Solid Estate All” (todo en estado sólido),
lo que significó que había llegado el transistor y rápidamente
el IC. Con la inclusión de los mandos a control remoto habíamos
llegado a la era del microcontrolador y vamos con el microjungla y el
One-Chip. Esto nos llevó a abandonar un poco a nuestro compañero
fiel Sakura y dejar que ocupara su puesto el moderno tester digital; por
que como necesitamos saber con precisión la medida de los 5V del
micro, para eso nuestro viejo amigo no nos es confiable. Bueno así
es la vida, uno va llegando a viejo y ……..
Pero mientras llegamos, no nos vamos a poner a llorar ni mucho menos,
seguiremos hasta donde más podamos por que todos necesitamos de
todos y la vida es gratificante cuando somos útiles a los demás.
Además la experiencia que los años nos ha traído
sirve de ejemplo, estímulo y base para las nuevas generaciones.
Volviendo
al tema, aunque el tester digital es una excelente herramienta, tampoco
lo es todo. Últimamente nos hemos visto en la “obligación”
de pedirle a los hijos (si no nos hemos metido en el cuento), que nos
den una mano por que resulta que el diagrama que tanto necesito me lo
vendieron en un Disco. O resulta que asistimos a un seminario de actualización
y el material lo entregaron en CD-Rom. ¿Qué le parece cuando
nos dice el colega y amigo que la falla que tengo en mi aparato la soluciono
grabándole los datos a la memoria?
Cosas como esas indican que necesitamos de un Computador Personal o PC
y además ¡aprender a manejarlo!
¡Si
amigo lector y colega! Si usted es uno de los que no ha incursionado en
este campo no queremos que se desanime, por el contrario, le animamos
a que lo haga cuanto antes si quiere mantenerse al paso con la tecnología,
conservar sus clientes y garantizarse su futuro como técnico reparador.
De otro modo le tocará pensar seriamente en cambiar de empleo o
en jubilarse. No se crea el cuento que “¡loro viejo no aprende
a hablar!”, me considero un loro viejo.
No es necesario que se vuelva un duro en sistemas, poco a poco de acuerdo
a las necesidades que se le vayan presentando, irá desenvolviéndose;
tampoco se necesita una súper máquina, si la puede adquirir
excelente, si no, una de segunda o no tan completa le puede ser igual
de útil a la más moderna. La realidad es que las exigencias
se dan para profesionales en diseño, edición de vídeos
y fotografía y para que los muchachos puedan jugar los últimos
video- juegos con imágenes en 3D.
Pero
como no deja de ser una inversión, faltaría justificar más
el esfuerzo que hay que hacer para adquirir el PC, como para que pensemos
en un curso intensivo. Pues bien centrémonos en el titulo de este
tema: USO DEL PC COMO HERRAMIENTA.
Continuará...